Crónicas de un Viernes Blanco en los Andes: Farellones y La Parva

Experimente la magia del inicio de la temporada de esquí de 2026 en Chile. Una crónica de Farellones y La Parva, con perros de rescate en nieve, arquitectura de altura y consejos esenciales de viaje.

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Equipo Editorial

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El sol acaba de empezar a rozar las cumbres y, a 2270 metros de altura, el aire te llega a los pulmones con una pureza que solo se encuentra en la alta montaña. Es viernes y la temporada ha empezado temprano, sorprendiendo a todos. Farellones amanece como una postal alpina: la nieve está "rica" ​​(perfecta), como dicen los lugareños: crujiente por el frío de medianoche y lista para los primeros entusiastas que cambiaron la oficina por las pistas.

1. El despertar de la Bestia Blanca

Temprano por la mañana, la montaña ya bulle. Farellones , el balcón natural con vistas a un Santiago cubierto de nubes, luce pistas de un blanco inmaculado. Los niños ya preparan sus flotadores "Landy" para descender las colinas. Lo que antes era un juego improvisado ahora es una gran atracción turística, pero la adrenalina sigue viva e inalterada.

El ascenso es un lento desfile de conductores cautelosos. Una sola mancha de agua en el asfalto puede ser una trampa de hielo negro a esta altitud. La intensa nieve finalmente se apodera del paisaje en la Curva 40 , marcando la verdadera puerta de entrada al corazón del complejo invernal.

2. Los ninjas de cuatro patas: Elian, Rex y Galilea

Uno de los encuentros más fascinantes de esta mañana es con la Comisaría 53 de Lo Barnechea. Pero la atención no recae en los uniformes verdes, sino en los "ninjas" de cuatro patas. Elián , un carismático golden retriever, nos saluda con sus gafas protectoras.

No se trata de una moda: su equipo es pura ingeniería de seguridad. Llevan botas especiales con suela de goma para evitar quemaduras por hielo y resbalones. Sus capas institucionales resaltan contra el blanco infinito, y sus gafas protectoras los protegen de los intensos rayos UV de las grandes alturas. Estos perros están entrenados para todo, desde el orden público hasta las evacuaciones aeromédicas de GOPE. Son amigables pero disciplinados; ni siquiera aceptan un "reto de pata de TikTok" sin una orden directa de su adiestrador.

3. La Parva: Piedra, Madera e Infinito

Ascendiendo a 8800 pies, llegamos a La Parva . El paisaje cambia. Aquí, la arquitectura cobra protagonismo: construcciones que desafían la gravedad, combinando la calidez de la madera con la solidez de la piedra. Se percibe una atmósfera más íntima, un pueblo donde las cabañas con forma de A conviven con edificios modernos que parecen colgar de los acantilados.

La Parva posee un misticismo único. Debido a lo empinado del terreno, es posible acceder a un apartamento en el tercer piso desde el nivel de la calle. Este año, la suerte les acompañó: una nevada masiva en mayo dio un impulso a todo el calendario de 2026.

4. Ley de la Montaña: La seguridad es lo primero

A pesar de la belleza, la montaña tiene sus reglas. Aunque el tiempo parezca despejado para el fin de semana, llevar cadenas para la nieve es una religión . No subes sin ellas cuando la montaña decide que es el momento.

Horario de Tráfico Obligatorio:

  • Subida: 08:00 AM a 01:00 PM.

  • Descenso: 15:00 a 20:00 horas.

El mensaje es claro: desciende con paciencia. Los atascos son parte de la experiencia; tómalos con la misma calma con la que respiras el aire puro de la cumbre.

Veredicto final: Un comienzo perfecto

La mañana termina con una montaña ya cubierta de nieve. Resorts como El Colorado , La Parva y Valle Nevado han abierto sus puertas. Santiago puede esperar abajo, en su gris neblina diaria, mientras que aquí arriba, a 2270 metros, la vida se vive en alta definición.